Cabaret Voltaire recupera Amor por un puñado de pelos de Mohamed Mrabet y Paul Bowles.
En el clima mágico que envuelve los actos y sentimientos de los personajes de este relato, descubrimos uno de los temas más recurrentes de la cultura marroquí: la brujería como medio para conseguir o para deshacer un amor. Mohamed y Mina son los dos jóvenes marginales que protagonizan esta truculenta historia de amor marcada por hechizos, filtros, maleficios y venenos. Una acción que contrasta con la seducción cosmopolita del Tánger internacional donde se desarrolla y con la peculiar relación de amistad que Mohamed mantiene con Mr. David, un inglés dueño de un pequeño hotel.
Amor por un puñado de pelos se publicó en 1967 y fue el primer resultado de una larga colaboración literaria entre Paul Bowles y Mohamed Mrabet.
Cabaret Voltaire publica por primera vez en castellano La mujer helada, novela clave dentro de la obra de Annie Ernaux, una de las voces femeninas principales de la narrativa francesa actual.
«Tiene treinta años, es profesora, casada con un ejecutivo, madre de dos niños. Vive en una casa confortable. Sin embargo, es una mujer helada. Igual que miles de mujeres ha sentido cómo su curiosidad, su impulso vital se iban anquilosando a fuerza de un trabajo que compaginar con compras que hacer, cenas que cocinar, baños de niños que preparar… Todo eso que se entiende por la condición normal de mujer.
Annie Ernaux cuenta brillantemente esta alteración de lo cotidiano, este empobrecimiento de las sensaciones, esta dilución de la identidad; esclavitud a la que las mujeres son empujadas como a un desafío.»
Por primera vez en castellano El sabbat, uno de los grandes libros malditos de la literatura francesa, las memorias del más escandaloso vividor que haya existido en Francia entre las dos guerras mundiales y la crónica más irreverente de una época dedicada a todos los excesos.
Aficionado sin mesura al lujo y al placer, Maurice Sachs tuvo que huir continuamente de sus acreedores hasta convertirse en un pícaro que frecuentó tanto los ambientes delictivos como la amistad de intelectuales, escritores y artistas como Jacques Maritain, André Gide, Jean Cocteau, Max Jacob, Picasso o Coco Chanel. El lector será testigo del principio del fin de una Europa que empezaba a desangrarse y con ella sus élites intelectuales y artísticas. Sachs no es sino el máximo exponente de aquella debacle: judío, homosexual, farsante, embaucador, y lo más espinoso, también delator.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial impidió la publicación de El sabbat, que por fin vio la luz en 1946, cuando Sachs ya había muerto. El éxito fue inmediato, al mismo tiempo que este fascinante aquelarre generaba una interminable polémica.
Sade desplegó a sus anchas la idea del placer como un universo inhumano, pero fue Proust el que más y mejor ahondó en esa idea cuando dice que los sádicos son seres tan puramente sentimentales, tan naturalmente virtuosos que hasta el placer sensual les parece algo malo, el privilegio de los malvados; y cuando a sí mismos se permiten entregarse por un momento a ellos, es en la piel de los malvados donde tratan de entrar y hacer entrar a su cómplice, para gozar así, por un instante, la ilusión de evadirse de su alma escrupulosa y tierna, para así penetrar en el mundo inhumano del placer. Se trata de un párrafo que podría definir el universo que Jean-Baptiste Del Amo describe en su tercera novela, titulada con justicia semántica Pornographia, pues nos hallamos ante un relato poblado de putos y de putas, exhibiendo sus cuerpos bellos y repugnantes por las calles y los malecones de una ciudad destartalada y a la deriva: una ciudad sin nombre pero que para el lector solo se puede llamar La Habana.
Si la ficción es la dignidad devuelta al mundo, como creía Borges, esta nueva ficción de Del Amo es un intento logrado de conferirle dignidad a la miseria de la carne, las calles, la mugre, las heces, el asco, la vida, la desdicha, la desolación, la muerte y los cadáveres.
Desde la primera a la última página vemos el despliegue sofocante de la inhumanidad del placer, pero captada desde una mirada a un tiempo despiadada y tierna, que registra, con una pureza admirable, el temblor de la catástrofe y el temblor del placer.
La estructura del relato es a la vez discontinua y homogénea: unos cuerpos se diluyen en otros, unas voces desembocan en otras, unos sueños se pierden en otros. Más que otras novelas de Del Amo, se observa en Pornographia una benéfica influencia de Robbe-Grillet en el uso acertado de la repetición, en la minuciosidad descriptiva y barroca, y en el recurso a los leitmotivs que van conformando una unidad ilusoria dentro del caos: los chaperos vivos y muertos, los perros famélicos y desdichados, el sexo explícito y brutal, los sueños que se mezclan con la tupida realidad, y las heridas físicas que, como en Una educación libertina, son en realidad heridas mentales.
Del Amo es un escritor de un talento innegable, por eso no temo que se vaya a convertir en un autor monotemático, pues si bien Una educación libertina y Pornographia tienen mucho que ver, son a la vez muy distintas, como es distinta su segunda novela, La sal, que ahora mismo me parece la mejor, si bien no supera en densidad, lirismo y crueldad a Pornographia, merecedora del Premio Sade 2013. La edición española de la novela lleva incorporadas 62 fotografías de Antoine D'Agata, deudoras de la estética de Francis Bacon.



